Por qué los precios serios van en UF
La UF (unidad de fomento) ajusta por inflación y es la unidad estándar del mercado formal chileno en construcciones y proyectos. Un proveedor que cotiza en pesos para un proyecto de dos meses asume el riesgo de la inflación del período, y ese riesgo, tarde o temprano, termina en el precio o en la letra chica. Cotizar en UF permite comparar propuestas de distintos proveedores sobre una base común y estable.
Para dimensionar: a septiembre de 2026, una UF ronda los 40.900 pesos, de modo que 10 UF mensuales equivalen a unos 409 mil pesos mensuales, y 20 UF mensuales a unos 818 mil. Con esa conversión mental, todos los rangos de esta guía se traducen directo a presupuesto. Los precios de Millalobo se publican en UF más IVA.
Rango 1: el sitio arrendado con servicio (1,5 a 10 UF/mes)
El modelo que más creció en Chile los últimos años: no compras un sitio, contratas un servicio mensual que incluye el sitio, el hosting, el dominio y, en las versiones serias, el mantenimiento y reportes. La gran ventaja es el costo de entrada bajo y el alcance acotado: solo pagas por los meses que contratas.
Lo que distingue un arriendo bueno de uno malo no es el diseño (casi todos usan plantillas decentes) sino lo que viene incluido: gestión de leads, posicionamiento local, reportes y respuesta cuando algo falla. Un arriendo sin esos componentes es solo un hosting caro con plantilla. Millalobo opera en este rango con Atelier: 10 UF mensuales más IVA, precio fijo, con estudio del mercado, construcción o reconstrucción del sitio, CRM, gestión de leads, SEO local y reportes, y contrato mínimo de un año.
- Qué incluir un buen arriendo: sitio, hosting, dominio, respaldo, actualizaciones y reportes.
- Qué lo distingue: gestión de leads, SEO local y una garantía verificable por escrito.
- Señal de alerta: un precio que promete resultados y no describe qué se entrega cada mes.
Rango 2: el sitio a medida (15 a 40 UF por proyecto)
Acá entra el diseño y desarrollo a medida para pymes que necesitan algo que una plantilla no resuelve: integraciones con sistemas propios, flujos de reserva, portafolios con búsquedas, o simplemente una marca que no cabe en molde. El precio depende de páginas, complejidad de integraciones y nivel de diseño.
La pregunta que casi nadie hace y que ahorra disgustos: quién es dueño del código y del diseño al terminar el pago. Un proyecto a medida bien cotizado entrega archivos, acceso y documentación transferibles. Si la respuesta es "el sistema queda en nuestra plataforma", no estás comprando: estás adoptando un arriendo disfrazado, con precio de proyecto y libertad de arriendo.
Rango 3: e-commerce (25 a 60 UF por proyecto)
Una tienda con carrito, pagos (Webpay, Mercado Pago, transferencia) y gestión de inventario es un proyecto de otra categoría, porque suma la integración financiera y el flujo operativo de despacho. El rango parte donde termina el a medida simple y sube según número de productos, variaciones e integraciones contables.
A la hora de cotizar, exige que el despliegue de pagos aparezca como ítem separado con su costo recurrente (las pasarelas cobran comisión por transacción y algunas, tarifa fija mensual), porque la comisión de la pasarela es un costo de operación que sigue contigo cada mes, no un costo de desarrollo que pagas una vez.
Rango 4: software a medida (proyecto cerrado, sin techo)
Cuando el problema ya no es "presencia" sino "operación": sistemas internos, plataformas con usuarios, automatizaciones. Millalobo lo entra por Atelier: el alcance se amplía al software a la medida, construido sobre la base del estudio que ya se hizo para el sitio, con el CRM integrado y stack agnóstico: el código es del cliente. No es un segundo servicio ni un segundo precio.
El rango superior es abierto porque el alcance lo es: una automatización interna puede ser 40 UF y una plataforma completa, cientos. La señal de seriedad en este rango es la misma de todo el mercado: el proveedor acepta entregar en etapas con hitos que tú apruebas, y documenta todo lo que entrega.
Los costos ocultos que no están en la cotización
Dominio y hosting casi siempre se cotizan aparte, y están bien; el problema es cuando no se cotizan y aparecen. Las fotografías profesionales suelen ser el ítem más subestimado: el diseño más caro del mundo se ve regular con fotos de celular. La redacción profesional de textos pesa tanto en conversión como el diseño, y el mantenimiento (actualizaciones, respaldos, monitoreo) es lo que distingue un sitio vivo de un sitio congelándose lento.
La regla para cotizar como profesional: pide el costo total de 12 meses, no el precio de lista. Un proyecto sin mantenimiento no es más barato que el mismo proyecto con el primer año incluido: es lo mismo con la mantención postergada a un precio que aún no conoces.
- Dominio: se paga anualmente, renueva solo.
- Hosting: desde gratis (compartido) a decenas de UF/mes (dedicado); lo normal para pyme cabe en 0,5 a 1 UF/mes.
- Fotografía y redacción: ítems separados que definen el resultado final más de lo que parece.
- Mantenimiento: si no está cotizado, pregunta por qué no.
Cómo leer una cotización sin caer en la trampa
Una cotización seria de sitio web responde, sin que tengas que preguntar: qué incluye y qué no, quién es dueño de qué al terminar el pago, cuánto dura cada etapa y qué pasa si algo se atrasa, cuál es el costo recurrente real de los próximos 12 meses, y qué garantía ofrece si el resultado no cumple. Las evasivas en cualquiera de esos seis puntos valen más que cualquier descuento en la primera línea.
Y la pregunta final, la del Diagnóstico del Mar: "¿qué pasa si me quiero ir?" Un buen proveedor responde con calma y por escrito: el trabajo es de un año mínimo, y el dominio, el código y los datos son tuyos desde el primer día, no al final. El que te cuida de ti, en vez de cuidarte a ti, empieza a explicar contratos justo en ese momento.
Cuál modelo conviene según tu momento
Si estás partiendo o validando, el servicio mensual es casi siempre la decisión correcta: precio fijo, todo incluido y el CRM desde el primer mes. Si tu negocio ya tiene una operación que el estándar no cubre, el proyecto a medida justifica su precio cuando la alternativa es resignar procesos o pagar planillas manuales. Y si el cuello de botella es operativo, el software a medida es la única respuesta real, evaluado siempre contra el costo de seguir haciéndolo a mano.
El error más caro de todos no es elegir el rango equivocado: es comprar en el rango correcto con el proveedor equivocado, medido por las seis preguntas de la sección anterior. El precio se olvida en un mes; la propiedad del sistema y la calidad del acompañamiento, no.
Lo que preguntan después de leer.
01¿Existen los sitios web gratis?
Existen constructores con plan gratuito, y sirven para probar. El costo real aparece después: dominio propio, eliminación de publicidad de la plataforma, funciones de contacto y, sobre todo, tiempo. Un sitio gratis que no trae clientes no es barato: es caro en horas perdidas.
02¿Por qué unos cobran 2 UF/mes y otros 30 UF por lo "mismo"?
Porque casi nunca es lo mismo: el precio varía según si incluye posicionamiento, gestión de leads, reportes, garantía y propiedad del material. Compara cotizaciones por lo que incluyen en 12 meses y por quién es dueño de qué, no por la primera línea del presupuesto.
03¿Se puede partir con el sitio y sumar desarrollo a la medida después?
Sí. Atelier pone el sitio y el CRM en marcha, y su alcance crece cuando el problema no cabe en una página. El contrato es mensual y recurrente, así que la decisión de invertir en desarrollo la tomas con los datos de tu propio negocio, no con la fe del primer día.